Cultivo de metáforas

Cultivo de metáforas
Enséñame ave a pasar, lento, muy leve

viernes, 25 de abril de 2008

Soy poeta

Ahora sé que soy poeta.

No es que tenga una contraseña.

Tampoco un cuerno de unicornio

que me identifique

y al verme se sepa, sin duda, que soy poeta.

No hay distintivos legales ni físicos que

que soporten mi ocupación.

No existe una partida de bautismo

para registrarse como poeta.

No hay formas que definan a un poeta

y menos a mí.

Es sencillamente una cuestión de actitud.

Se nace poeta

como se nace vaca

o mujer

o hormiga.

La cosa es descubrirlo y aceptarlo.

Dejar que el cuerpo,

eso que nos define y nos trasporta,

sea el puente entre la poesía y la vida.

No importa si lo que se escriba

sea peso pesado en la literatura nacional.

Lo que se diga es un juicio de valor

no un fin último.

No escribo para competir con nadie.

Escribo porque vivo y siento.

Así como fabrico colores

bien podría hacer panes

si hubiera nacido panadero.

Señoras y señores,

así no se me vea

así parezca que ando siempre de perfil,

soy poeta.

Nací poeta.

Santifíquense ante mí.

Haré que sientan de si mismos

que se detengan y dejen de huir de sus instintos

que no se olviden de sentir

porque no hay que los acompañe a cantar sus desgarramientos.

En definitiva,

soy un científico del deseo.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

ud no es ningun poeta

el perdido dijo...

Quien lo asegura. Lo reto a un duelo de abrazos.
No hace falta ponerse boina, simular posturas, hablar con acentos alargados, mirar la luna y creerse interesante, llenarse la boca de palabras fingidas como arena. No, la cosa es de actitud.
Ahora, anonimo ¿Quién sos vos para decir tal cosa?

el perdido dijo...

Quien lo asegura. Lo reto a un duelo de abrazos.
No hace falta ponerse boina, simular posturas, hablar con acentos alargados, mirar la luna y creerse interesante, llenarse la boca de palabras fingidas como arena. No, la cosa es de actitud.
Ahora, anonimo ¿Quién sos vos para decir tal cosa?

Anónimo dijo...

soy un poeta

el perdido dijo...

ah, anónimo, interesante. EL cielo es de los poetas sin poesia.

Anónimo dijo...

hey anonimo, porque no seguis la discución. ¡Anonimo! ¡anoNimo! aninimito.
a veces lo que mas me gusta es los comentarios que los mismos textos. Lastima, ¡anonimo! ¡anonuimo, me das ganas de llorar-

Anónimo dijo...

anonimo vuelve y dice

cuando uno se dice poeta a los cuatro vientos, va perdiendo como un aire que lo habita, se va llendo hacia el vacio la claridad que hay en nuestras narices. quiero decir que para ser poeta no hay que reconocerse poeta: eso late y se siente pero no se dice, es un secreto con que uno vive. uno sabe que puede volar con solo mirar una nube, que puede estallar de ocaso o fundirse en el olor del pasto húmedo. uno lo sabe, pero no lo dice, por que si lo dice es como derramarse y quedarse en la miseria de buscarse y pretender encontrarse. uno no se encuentra por que siempre se ha encontrado. un poeta no necesita buscarse. un poeta lo sabe desde niño, sabe que es distinto, que hay colores que cantan y arrollos que son como los ojos de la mañana, y cuando niño se quedaba mirando las hormigas sin saber que significan y preguntandose como todo puede ser tan bello. entonces presiente que dios está ahí, en cada palpitacion de la materia quieta.
y al que le choque, que diga. pero primero, que aprenda a oler con la piel el aire.
otra cosa, la poesía no se escribe. lo que se deja en el papel es como un temblor del corazón, el eco de una risa, pero no la risa.

el perdido dijo...

Hombre anónimo, tenes frases bonitas y profundas, como esa de que la poesia escrita es un temblor del corazon, solo un temblor. Pero por lo bonito no quiere decir que esté deacuerdo. creo que el poeta, en estos tiempos, no existe así se diga asi mismo poeta. utliza ese apelativo como pretexto para llorar más que otros seres humanos. Pero los poetas que he leido, afortundamente no es usted ni soy yo, sin han dejado el corazon en sus textos. Te cito a un rimbaud, un artho, un baudelaire, un sabinas, un cernuda, un neruda, un valente y podria segui citandote. El caso es que ellos se enloquecieron del corazon mientras vos y yo apenas podemos sentir que lo que escribimos es solo un temblor de corazon, y no, como debia ser, la lucora en todas sus posibilidades