Cultivo de metáforas

Cultivo de metáforas
Enséñame ave a pasar, lento, muy leve

sábado, 30 de octubre de 2010

Consulta

- Crees en el amor?
- Si
- ¿Por qué lo sabes?
- Por las despedidas
- Hábleme de eso
- La vez que amé fue en una terminal de transporte
- ¡Una terminal!
- Si, y sus últimos besos fueron los primeros y sonreí. Era la primera vez que me iba con una sonrisa. incompleto, si, pero con una sonrisa

lunes, 25 de octubre de 2010

Despedida

Chao mujer fantasma
mujer de aceite
mujer de retratos hablados
mujer de San Antonio de Prado
mujer distante
mujer bonita
mujer que me gustaría llevar al mar
mujer que apenas se deja ver salta tres kilómetros para no comprometer un suspiro

jueves, 21 de octubre de 2010

Terrible incertidumbre

Debería encontrarme la bala perdida,
envenenarme,
huir de mi familia,
renunciar a la idea de amar,
no escribir,
irme.
Quizás empiece a dejarme vivir
sin pasiones
sin anhelos
sin sueños,
lejos de la gratitud y la cortesía
(máscaras del odio).
Renuncio.
Ser es un dolor punzante.
Los cinco sentidos no miden el vacío.
No hay respuesta.
Quiero cerrar los ojos
no pensar
no sentir
no recordar,
ser un tronco a la orilla del camino.
Quiero no escuchar el ruido de existir:
el lenguaje
y vivir definiéndolo todo,
llorándolo todo
pagando la deuda de haber nacido.
Quiero existir
sin peso
sin palabra
sin pasado,
quieto, como una paja en el nido de una tórtola.
Quiero dejarme vivir,
ser el roto en la cortina,
la cortina entera,
todas las cortinas.
Ser todo y nada.
Un suspiro,
un apretón de mano.
Ser amorfo, no concepto
para no soportar mi rostro,
mi cuerpo, mi vida.
Y no ser este agujero negro,
esta sombra sin cuerpo,
esta mancha de aire.

jueves, 14 de octubre de 2010

Tarde, no es tarde

¿Quién me garantiza que la flor antes no fue roca?
¿La lluvia no es la digestión de un poema?
¿Quién puede contradecir al viento?


Me basta con creer que una roca es el sueño de la noche,
el agua una ciudad cuya literatura se fundamenta en
imaginar el fuego,
el viento el eco del ocaso en el corazón de un niño
y la palabra un ejército de enanitos saltarines.


Es una dicha saber que la tarde es un suspiro de Dios
y que soy feliz con el egoísmo de las nubes.

jueves, 7 de octubre de 2010

El poema

Se debe tener los zapatos amarrados
una barba espesa para enredar puntos
un corazón sin mujer
una calle desolada...
al concebir el poema
Escribir
es jugar con el barro entre los dedos.